lunes, 9 de febrero de 2009

Avisa que ha llegado. Mc 6,53-56

Después de atravesar el lago, llegaron a Genesaret y atracaron allí. Apenas desembarcaron, la gente reconoció en seguida a Jesús, y comenzaron a recorrer toda la región para llevar en camilla a los enfermos, hasta el lugar donde sabían que él estaba. En todas partes donde entraba, pueblos, ciudades y poblados, ponían a los enfermos en las plazas y le rogaban que los dejara tocar tan sólo los flecos de su manto, y los que lo tocaban quedaban curados.
Como siempre que es cortita, transcribo la lectura enterita. Me llama mucho la atención eso de que llegues a un sitio y te reconozcan enseguida. Esto puede ser un impedimento cuando se desea ir de incógnito, pero de forma general, ¿A quién no le gusta que al entrar en su bar habitual le pongan lo que quiere sin tener que pedirlo?
Por otro lado, me maravilla que tras saber quién había llegado, enseguida la noticia corría como un guerrero iba a decir, jajaja, como un reguero de pólvora. Y todos los que sabían de alguien que podía ser ayudado, le avisaban de la suerte que había tenido, pues la solución a sus problemas consitía en tocar los flecos de un manto.
Esto me recuerda a esa campaña publicitaria que consistía en poner en la calle u perchero lleno de ropa con un cartel que ponía "Ropa Gratis". En seguida se propagaba noticia "Paqui ven, que a la vuelta de la esquina regalan ropa".
Lo que no entiendo son a esas personas que, ante una oportunidad que podría ser compartida, algo que podría mejorar la vida de los demás, se la guarda para ella solita. ¿De qué sirve la felicidad si no es compartida?
Yo no puedo, y no digo podría, digo NO PUEDO, ser feliz, si necesito para serlo que alguien sufra para que pueda serlo, que alguien lo pase mal, para que yo pueda serlo, que alguien sea escalón para que yo pueda pisarlo y subir. No se puede vivir a costa de los demás.
Prefiero hundirme yo con tal de ver felicidad en mi entorno. ¿No murio Jesús en la cruz por nosotros? ¿Qué hay más grande que dar la vida por los amigos?

4 comentarios:

Reales dijo...

Así que prefieres hundirte tú???? y no estás dispuesto a tener alguna palabra amable para tu prójimo?.


Aquí algo no me cuadra.



Mil besos

Juani dijo...

tu nunca podras ir de incognito por la vida nachete, siempre dejas tu huella
saluditos

MARIETA dijo...

Ay, ay.... Dar la vida por los demás. Yo quiero mucho a los amigos, mucho, y no soy egoísta. Me he fastidiado yo muchas veces para que los demás fueran felices, pero de ahí a "dar la vida"....
Metaforeando, profI.
Por cierto lode SanValenty tocó la fibra. El amigo JPunto se ha estrenado en mi blog, je je.
Saludiños,

Moadiario dijo...

Hola, te tenia un poco olvidado...
Yo creo q soy como tú, no podría ser feliz sino puedo compartir esa felicidad con mi entorno....
Fijate q en el facebook de hoy, puse la siguiente frase: "La felicidad es interior no exterior; por lo tanto, no depende de lo que tenemos, sino de lo que somos. Anónimo"
Besitos y recuerda "nuestro" yogur!!!jejejejeje