
Es una verdadera indecencia que el teléfono no se apague. Al final de la tarde he decidido abrirlo y quitarle la batería. ¿Se fastidia así? No sé, pero me quedo de un tranquilo...
Hoy estoy teniendo (aún no ha acabado) un día agobiante. Acaba el mes. Dichosos cierres a los que nunca llego bien. Encima distinguidas personas colaborando poco a mejorar mi día. Lo mejor que he hecho hoy: APAGAR EL MÓVIL.
¿Es que no puede uno trabajar tranquilo? Llego tarde a la oficina. Se me nota sobrepasado. Intentan apagarme con sentido del humor. Por favor, dejadme, no quiero ofender a nadie. Me está costando una barbaridad no enseñar el camino de la letrina a nadie.
¿Dónde está hoy mi sonrisa? ¿Y mi buen carácter? ¿Será cierto que me estoy transformando en un ser vil?
Debe ser. Porque los desencuentros que estoy teniendo últimamente...
He decidido que no puedo dar carta blanca a una transformación que no quiero. No quiero ser un batiato con tornillos en el cuello(Para entender esta frase tendréis que recurrir a Cactus Girl)
Tengo que volver a lo que era.