viernes, 29 de febrero de 2008

¡Escucha Israel!

Hubo una vez uno que sólo por decir cuando le preguntaron que qué era lo más importante y dijo que amar a Dios y al prójimo como a ti mismo, que eso era más importante que cualquier sacrificio u holocausto, se ganó entrar en el Reino de Dios. Pero para darse cuenta de esto y más, hay que escuchar. Y para escuchar hay que pararse y prestar atención. Y si no, que se lo digan a Felipe González que ha llamado imbécil a Rajoy con razón, en mi opinión.

Oía esta mañana sobre la novedad de un vino "light". Lo que no sé son los detalles. algo que le hacen a la uva. Me ha dado por pensar que igual le quitan el alcohol al vino. Si existiese un vino de esos que me ventilo yo en sábado o domingo, con el mismo sabor pero que no emborracha ni amodorra, pues no sé si sería bueno o malo. Porque las siestas de 4 h tras media botella de vino (la otra media se la toma mi partenaire) no se la salta un gitano.

Vaya pedazo de sol que hace hoy. Si hasta tenía calor en mangas de camisa. Aunque me estresa todo lo que tengo que hacer la semana que viene, pienso disfrutar a tope del soleado fin de semana que vamos atener. el domingo, paseo en moto. Ah! y votar por correo, que ya me llegó la documentación.

Buen fin de semana, Israel.

(=Pueblo de Israel, osease, todos vosotros, que no conozco a ningún Israel en particular, sólo a Asrael, que era el gato de Gárgamel, el que quería sopa de pitufos)

jueves, 28 de febrero de 2008

O estais conmigo, o estaís contra mi.

En los tiempos que un Señor se dedicó a echar demonios, la gente iba diciendo que sólo el diablo podía sacar al demonio de los poseidos. Y encima este Hombre tuvo que explicarles que cómo iba a tirar piedras contra su propio tejado. Divide y vencerás. Sólo el dedo de Dios puede expulsar el mal indicandole la puerta de salida.

Esta frase, cada vez que la escucho, me hace recordar esa historia de un jefe que en su puerta, para que no le molesten mandó colocar un cartel en el que ponía que si venías con un problema y sabías la solución, que no molestases y pusieses remedio y si no tenía solución, seguramente el problema era la persona que lo traía. De este modo nadie se atrevía a consultarle nada y no era molestado. Odio este tipo de jefes. ¿Quién se creen que son?

miércoles, 27 de febrero de 2008

Indignante

Es la repera. Hoy hemos ido 5 a comer al sitio donde habitualmente como sólo. Según habíamos acabado el postre, una compañera, sentada a mi derecha va a coger el bolso Y ESTE HABÍA DESAPARECIDO. LE HAN ROBADO DELANTE DE NUESTRAS NARICES. Y ha tenido que ser alguien que estaba comiendo detrás nuestro, pues no es un sitio en el que se pueda estar disimuladamente si no vas a comer. Afortunadamente todo se ha quedado en el disgusto de documentación (tarjetas,DNI) y del hecho de que te roben. No llevaba dinero. Pero, ¿sabéis como nos ha sentado la comida al resto? Aún sigo indignado. Lo que más me jode es que ni siquiera yo me he dado cuenta de nada. ESTABA AL LADO. En fin, aunque había cámaras y seguramente le identifiquen, este señor o señora o hijo de mala madre (mala madre porque no le ha educado para vivir en sociedad), va a estar por ahí haciendo de las suyas, porque no hay penas para esa gente. Si penaran estos actos con 30 años de cárcel, más de un raterillo se lo pensaba. Eso sí, habría que volver a inventar lo de las galeras, porque las cárceles bastante llenas están. Y habría que contestar a la pregunta ¿Y los Albertos qué pena tendrían que cumplir? Me ha sentado mal la comida.

En estos casos habría que pensar en eso del amor al prójimo. Cagüen el prójimo. (Disculpad mi actitud, sólo estoy desahogándome)

Glosa sobe los diez mandamientos

1. Amarás a Dios. Lo amarás sin retóricas, como a tu padre, como a tu amigo. No tengas nunca una fe que no se traduzca en amor. Recuerda siempre que tu Dios no es una entelequia, un abstracto, la conclusión de un silogismo, sino Alguien que te ama y a quien tienes que amar. Sabe que un Dios a quien no se puede amar no merece existir. Lo amarás como tú sabes: pobremente. Y te sentirás feliz de tener un solo corazón y de amar con el mismo a Dios, a tus hermanos, a Mozart y a tu gata. Y, al mismo tiempo que amas a Dios, huye de todos esos ídolos de nuestro mundo, esos ídolos que nunca te amarán pero podrán dominarte: el poder, el confort, el dinero, el sentimentalismo, la violencia.

2. No usarás en vano las grandes palabras: Dios, Patria, Amor. Tocarás esas grandes realidades de año en año y con respeto, como la campana gorda de una catedral. No la uses jamás contra nadie, jamás para sacar jugo de ellas, jamás para tu propia conveniencia. Piensa que utilizarlas como escudo para defenderte o como jabalina para atacar es una de las formas más crueles de la blasfemia.

3. Piensa siempre que el domingo está muy bien inventado, que tú no eres un animal de carga creado para sudar y morir. Impón a ese maldito exceso de trabajo que te acosa y te asedia algunas pausas de silencio para encontrarte con la soledad, con la música, con la Naturaleza, con tu propia alma, con Dios en definitiva. Ya sabes que en tu alma hay flores que sólo crecen con el trabajo. Pero sabes también que hay otras que sólo viven en el ocio fecundo.

4. Recuerda siempre que lo mejor de ti lo heredaste de tu padre y de tu madre. Y, puesto que no tienes ya la dicha de poder demostrarles tu amor en este mundo, déjales que sigan engendrándote a través del recuerdo. Tú sabes muy bien, que todos tus esfuerzos personales jamás serán capaces de construir el amor y la ternura que te regaló tu madre y la honradez y el amor al trabajo que te enseñó tu padre.

5. No olvides que naciste carnívoro y agresivo y que, por tanto, te es más fácil matar que amar. Vive despierto para no hacer daño a nadie, ni a las personas, ni animal, ni a cosa alguna. Sabes que se puede matar hasta con negar una sonrisa y que tendrás que dedicarte apasionadamente a ayudar a los demás para estar seguro de no haber matado a nadie.

6. No aceptes nunca esa idea de que la vida es una película del Oeste en la que el alma sería el bueno y el cuerpo el malo. Tu cuerpo es tan limpio como tu alma y necesita tanta limpieza como ella. No temas, pues, a la amistad, ni tampoco al amor: ríndeles culto precisamente porque les valoras. Pero no caigas nunca en esa gran trampa de creer que el amor es recolectar placer para ti mismo, cuando es transmitir alegría a los demás.

7. No robarás a nadie su derecho a ser libre. Tampoco permitirás que nadie te robe a ti la libertad y la alegría. Recuerda que te dieron el alma para repartirla y que roba todo aquel que no la reparte, lo mismo que se estancan y se pudren los ríos que no corren.

8. Recuerda que, de todas tus armas, la más peligrosa es la lengua. Rinde culto a la verdad, pero no olvides dos cosas: que jamás acabarás de econtrarla completa y que en ningún caso debes imponerla a los demás.

9. No desearás la mujer de tu prójimo, ni su casa, ni su coche, ni su vídeo, ni su sueldo. No dejes nunca que tu corazón se convierta en un cementerio de chatarra, en un cementerio de deseos estúpidos.

10. No codiciarás los bienes ajenos ni tampoco los propios. Sólo de una cosa puedes ser avaro: de tu tiempo, de llenar de vida los años poco o muchos que te fueran concedidos. Recuerda que sólo quienes no desean nada lo poseen todo. Y sábete que, ocurra lo que ocurra, nunca te faltarán los bienes fundamentales: al amor de tu Padre, que está en los cielos, y la fraternidad de tus hermanos, que están en la tierra.
Jose Luis Martin Descalzo

No he venido a abolir la ley sino a dar plenitud

Ayer fueron asesinadas 4 mujeres. 17 en lo que llevamos de año. Si hacemos la cuenta 1 cada 3 días. Si seguimos a este "ritmo de producción", este año haremos desaparecer a 122 mujeres, eso sí, como dicen los capos de la mafia, haciendo que parezca un accidente para que nadie le de importancia. Esto tiene mala pinta. Para mujeres y para hombres. Las mujeres pierden la vida y los hombres pueden perder la "vida". La pongo entrecomillas porque un hombre inocente puede ver truncada su "felicidad" si, por ejemplo, durante un proceso de separación o divorcio, una mujer con mala sombra decide por influencia de su abogado, denunciarle por malos tratos para sacar mayor tajada, sin importarle lo más mínimo hundir al hombre con el que ha compartido buenos momentos ( y malos tamibén, que por algo se separan). Dado que en mi experiencia laboral he viajado mucho, viviendo solo, en una ciudad o pueblo que no era el mio, me decía un tío mío que tenía que tener mucho cuidado con las mujeres. Claro, seguro que pensaba que cada fin de semana cualquier mala mujer podría aprovecharse de mi para sacarme los cuartos. Me contó el caso de que tres chavales de entre 20 y 21 años fueron denunciados por una chica de 18 años por violación. Hasta que fue el juicio, no recuerdo si a los tres días, una semana o un mes, los chicos fueron enchironados con otros delincuentes. En el juicio se demostró que la chica mentía. Sí tuvo relaciones sexuales la misma noche con los tres, pero no fue forzada. No recuerdo el detalle físico que reveló que mentía. Pero fue ese detalle lo que logró que ella al final confesara que se lo había inventado todo y que los chicos eran inocentes. Evidentemente, el tiempo que los chicos pasaron en al cárcel no se lo quita nadie. Y el como les miran en el barrio con la etiqueta de violadores, tampoco les es plato de buen gusto, aún probándose su inocencia. Pintan bastos señores.

Si hace 2000 años un revolucionario tuvo que explicar que no vino a hacer cumplir la ley, sino a dar plenitud, ahora las cosas no son diferentes. No se trata de cambiar leyes, si no de hacer cumplir las que existen. Otra noticia que escuché ayer fue que desde el Vaticano se ha consultado a los obispos la necesidad de reducir la homilía durante la celebración de la misa, (los sermones vamos). Se conoce que sospechan ya que eso puede ser la causa de que muchas iglesias se queden vacías. También sobre la conveniencia de tomar la comunión de rodillas. Centrándome en lo de los sermones, seguro que más de uno de los que dejaron de ir a misa por este motivo (el sermón suele ser un coñazo) aplaudan la medida, aunque no provoque el que vuelvan a la iglesia los domingos y fiestas de guardar. Personalmente, pienso que puede ser slución, aunque yo no me metería en el timepo que dura la homilía sino en la calidad de la misma. Y entiendo calidad por un lenguaje que nos es cercano, traducirnos el evangelio de modo que lo entendamos y, sobre todo, formación para hablar en público. Yo he sido más de misas de niños y he tenido la suerte de tner amigos sacerdotes jóvenes que se preparaban muy bien el evangelio de los domingos para transmitirlo a los niños de forma que lo entiendan. Y como todos llevamos un niño dentro, pues nos es útil también. Y por emdio de cuentos, escenificaciones, chistes... ¿quién se va a aburrir? Y es que hay que currarse el tema. Que transmitir el mensaje, si ya es difícil con nuestros actos, más difícil es de palabra. Y nadie nace enseñado. Que ser cura no basta para dar un sermón, a ver si esto se lo mete en la mollera ese Estado Cardenalicio. Que por cada uno bueno, a mil malos, motivo que hace que la gente huya de esa Iglesia que pide a gritos cambios. Voy a dejar de despotricar que al final me voy a exaltar y no es bueno.

Pero voy ha hablaros de un hombre que a través de sus libros me hizo comprender mejor el mensaje de Jesús y de sentirme Iglesia. Este señor no tenía un blog, pero era algo parecido. Escribía una columna en los periodicos todos los domingos. Y fueron tantos los lectores que compraban el periódico por leerle a él que al final le hicieron recolectar todos esos artículos en un libro con el fin de que no se perdieran en el tiempo. Sacó 5 libros. Los llamó razones para.... Y el otro día vi que estaban todos recopilados en un único libro de 1200 páginas llamado "Razones". Cada artículo va de anécdotas suyas personales, encuentros con personas y lo relacionaba todo desde un punto de vista cristiano. José Luis Martín Descalzo se llamaba (todos los buenos mueren demasiado pronto. Un ejemplo de como traduce este hombre hasta aquello que sólo mencionarlo nos hace cambiar de página son estos Diez Mandamientos de la ley de Dios. Seguro que a más de uno le sorprende y piensa que incluso va contra lo que a él le enseñaron de pequeño y torturaron para que se aprendiera para no ir al infierno. No me enrrollo más. Ahí va y espero que a más de uno le despierte aquello que pensaba que estaba muerto.

martes, 26 de febrero de 2008

Perdonad para ser perdonados

Ayer me fui a la cama a las 22:45. Sí, amigos, no aguanté el "debate" entre ZP y Rajoy. Cada uno iba a su bola. Tienes 3 min. Tienes 2 min. aaagh! Eso sí, qué risa al principio. Al abrir el debate parecían teleñecos según miraban a la cámara. Y es que tienen una cara peculiar. Escuchas opiniones y para los PSOE, ganó ZP, y para los PP, ganó Rajoy. Así, da gusto, todo el mundo contento. Lástima que eso acabe el 9 de Marzo.

En fin, la lectura de hoy cuenta la parábola de un señor que llama a todos los que le deben pasta y uno de ellos, que le debe 10000 talentos, le ruega que no le perdone, que tiene familia e hijos y no puede ir a la cárcel. El Señor se paiada de él y le deja ir. Según se va, se encuentra este afortunado que le perdonan la "hipoteca" a uno que le adeuda 10 talentos y, como no le paga, le enchirona. Gente que le ve se lo cuenta a su Señor. Claro está lo que pasa, le vuelve a llamar y le dice: "No te perdono yo una pasta gansa y tú eres incapaz de perdonar una miseria". Lo puso a disposición de los verdugos hasta que devolviera hasta el último talento. Siempre me acuerdo, en mi trabajo, como muchos compañeros se equivocan (afectandome a mi, claro) y los cubro para que no trascienda, asumiendo la culpa. Y luego, van ellos, y en cuanto otro se despista y comete otro error, le acusan rápidamente, no sea que les digan que no hacen bien su trabajo. Es en esos momentos caundo uno se siente "señor" y les dice: "Te cubro yo a ti y tú enseguida acusas a otro por si acaso". No digo que tengamos que tener miedo a ese infierno tan temido. Pero la medida generosa, vuelve a uno tarde o temprano.

No sé si Tiatan al leer esto vió Aida el domingo pasado. Yo lo vi ayer (grabado en video, claro) y empezaba con un chema que iba haciendo el bien, educado con la gente y lo único que recibía era malaeducación, le robaban la caña, le ultrajaban... y ponía como moraleja que da igual como seas, los demás sólo piensan en sí mismos y si pueden, te joderán. Qué queréis que os diga, a mi me hace gracia. Y me hizo gracia. Aunque igual tiatan tiene razón, uno que no tenga una personalidad formada puede influenciarse negativametne y pensar que tenemos que joder al prójimo.

También lo asocio a la película "La Lista de Schindler", donde el prota, Mr. Schindler le intenta enseñar a un mando alemán que el verdadero poder y como mejor se muestra la magnificiencia de uno es señalando al que ha cometido mal y decirle: "Te perdonooo". Evidnetemente, este alemán lo hizo alguna vez para probar, pero eso no le daba placer, prefería torturar por cualquier motivo.

Al final de lso finales, yo sigo admirando a las personas de quien se dice "es un señor". Sobre todo lo oigo de mi antiguo jefe de Burgos. Aunque era uno de esos que tienen los colmillos retorcidos y se puede equivocar como cualquiera, desparramaba ese señorío, ese saber estar, cordial, caballeroso...

En fin, señores. Hay que ser mejores de lo que somos. Ser mejores sólo puee revertir en cosas buenas tanto para nosotros como para los que nos rodean. Sed señores.

lunes, 25 de febrero de 2008

Fin de semana




Aunque sea un día gris, (hoy murió una mujer de 70 años esta mañana en un tren en la Estación de Sants, de un infarto dicen, se plantea ahora la necesidad de que exista un equipo médico de Urgencias permanente en Sants), ahí va una foto del pasado soleado sábado en una parada en Albarca (sierra del Montsant, Tarragona). Qué día más cojonudo. Un día de esos en que ir en moto es un verdadero placer.
Hoy he comido un caldo gallego (bueno, pretendía ser galego, pero ya se sabe, como en galicia en ningún sitio. Recomiendo el que ponen en "La Marquesa" en la ctra que une San Clodio- Quiroga y Pobra de Brollón (LUGO)) y una brocheta de rape. Tan bueno estaba que me ha levantado el ánimo. Adiós día gris.