lunes, 30 de julio de 2012

Parabola Reino de DIOS. Mt 13,31-35.


Hoy voy a ser escueto, colocando una viñeta del genial Cortés.

lunes, 9 de julio de 2012

Evangelio según San Mateo 9,18-26.

Pareciera que el evangelio de hoy hablara de milagros, pero nada más lejos de ello. Habla de nosotros mismos y de nuestra postura ante la pregunta que no siempre nos cuestiona en algún momento de nuestra vida ¿Quién crees tú que soy yo?

En esta lectura, a un alto jefe se le muere una hija y acude en busca de Jesús. También nos habla de una mujer con una extraña enfermedad de flujos de sangre que se le acerca por detrás con la única aspiración de tocarle el manto.

Me llamó la atención como al llegar Jesús donde la hija de "alto jefe" que creían muerta había mucha gente tocando música fúnebre y gente gritando. Esto en la versión online del evangeliodeldía.org, aunque en la versión escrita sólo hablaba de gente tocando trompetas. Esto si lo recuerdo bien, pues esta mañana me levanté muy cansado y quizá me falle algo la memoria.

Los que tocaban la música fúnebre supongo que son los que sin tener mucho que ver con la que creían difunta, ejercían los ritos habituales en esos casos, como hoy día pudieran ser las empresas de pompas fúnebres. Los que gritaban, supongo de dolor, familiares y amigos. Pero todos ellos formaban un grupo común: los que se reían de Jesús.

Jesús al llegar dijo que la hija del alto cargo no estaba muerta, sólo dormida. Y esto provocó que tanto los de las trompetas como los que gritaban se rieran de Él. Esto debe despertar nuestra inquietud, ¿nos reimos nosotros de lo que Jesús nos dice?

Una mujer con problemas de salud se le acerca por detrás "creyendo" que con sólo tocarle el manto curaría sus dolencias. Esta mujer no se reía de lo que Jesús decía. Creía en él. Y como no podía acercarse a él de cara, por la "escolta" que llevara Jesús, fue capaz de acercársele por detrás y alargando la mano tocarle el manto.

Es cierto que en una Iglesia como la nuestra, la Católica, me refiero, Jesús esté rodeado de "guardaespaldas" que sólo con su presencia, ya sean Papas, Cardenales, Obispos, etc., nos disuaden de acercanos a Jesús incluso deseándolo. Nos quitan el deseo de acercarnos a Él, provocandonos rechazo todo lo que connota el nombre de Jesús. Es oir Jesús, Iglesia o similar, y sólo pensamos en la curia romana y en lo mal que nos caen y lo mal que hacen las cosas.

Pues para aquellos que pensamos que muchos de esos que intentan representar a Jesús o a su mensaje (otros hacen una extraordinaria labor que es empañada por los que no), no deberíamos salir corriendo y reirnos de Jesús. Debemos tomar ejemplo de la mujer con flujos de sangre. Acercarnos por retaguardia y tocar el manto de Jesús alargando la mano.

lunes, 21 de mayo de 2012

Vírgen Consagrada

En las noticias matutinas salía la boda de una mujer mallorquina que se casaba con Dios.

Me resultó gracioso las respuesta de la madre de esta mujer, que dice que estuvo toda la vida intentado convencerla de que se echara un novio formal, se casara y formara una familia. Y que al final se salió con la suya. Y la periodista le increpaba: "Pero mire al menos la categoría de yerno que tiene ahora". A lo que respondía la madre con tono que me pareció de decepción: "eso digo yo, encima mira qué yerno me ha tocado ahora".

¿Lo bueno de todo esto? (a título personal) Que esta mujer va a ser muy feliz. Ha tomado una decisión para muchos incomprensible, pero que denota decisión por lo que uno cree. Amar por igual a todos los hombres, pues eso es casarse con Dios, conlleva aparejada la felicidad. También amargura, la de ver sufrir a los que amas, pero eso es inherente a la felicidad que trae el amor.



Desvariando un poquito:
Enlace
No sé si fui yo o fue otro quien preguntó una vez acerca de la razón del celibato de los sacerdotes. Y la respuesta fue que si un sacerdote estuviera casado, y además tuviera hijos en ese matrimonio, esto sería un obstáculo para el amor por igual con el que se deben al resto de los hombres. Sería imposible no anteponer el amor a su familia al de un tercero.

Aunque esa respuesta calmó mis infantiles inquietudes, ahora no la comparto, pero eso lo explicaré en otro post. Ahora lo saco a cuento por lo siguiente:

¿Qué pasaría si esta mujer se enamora de un hombre en el futuro? ¿Tendrá conflicto personal por la duda de si le estará poniendo o no los cuernos a Dios? Seguramente, pero visto desde mi óptica personal y me contara ella lo que le pasa, yo le diría: no te preocupes tanto. Podrás seguir haciendo el bien a los demás, queriendo a ese hombre que ha aparecido en tu vida y que tú crees que es el diablo que te está poniendo a prueba. Dios quiere que seas feliz. Al igual que cuando una niña pequeña le dice a su padre que ella sólo se casaría con él, el padre es consciente de que algún día, cuando su niña sea mayor, aparecerá un hombre que compartirá el amor con su pequeña.

Seguramente esto no fuera visto igual por quienes verían esto como un fracaso a un juramento.

Felicitaciones desde aquí a Catalina.

miércoles, 9 de mayo de 2012

Me volví a encontrar

Hoy he descubierto a un nuevo Cortés. Sacerdote y dibujante. Ya le conocía por dos libros que me dejó un tío Jesuita que se secularizó. Versaban sobre la vida de Agustín de Hipona y de Teresa de Ávila. Los leí de pequeño y me gustaron.

Hoy día, y según lo que he leido, Cortés dibuja viñetas muy sarcásticas y duras para con la Iglesia Católica. Recibe muchas críticas, pero también elogios. También descubrí a otro sacerdote que transmite a una Iglesia como a mi me gusta dar a entender. También es criticado. Se apellida Pagola

Desde luego, ambos tienen más dones que yo a la hora de transmitir el mensaje de Jesús.

Esta viñeta ilustra muy bien el sentido de este blog.




lunes, 7 de mayo de 2012

Morbosos

El otro día me dijeron que los cristianos éramos unos morbosos.

¿A qué te refieres? - Le pregunté yo. 
¿Qué ves cuando entras en una iglesia?-me decía - en la mayoría de ellas suele haber una cruz con un hombre muerto crucificado. Suele estar lleno de heridas, clavos en las manos y en los pies, sangre manándole de un costado...

Visto así....

lunes, 16 de abril de 2012

El baile de "San Vito"

Me apeteció llamar así a este post. Aunque en la Edad Media se acudía a San Vito cuando alguien padecía convulsiones neurológicas, que se creían poseidos y eran quemados en la hoguera, en la actualidad, acudimos a las procesiones para presenciar semejante baile.

No hay más que acercarse a Alhama de Murcia, donde todos los años, bailan a la figura que representa al Cristo Resucitado al son de la canción de moda.


Muchas personas heridas en su amor propio, han criticado este baile como una falta de respeto al significado de este tipo de actos.

La verdad, no veo donde está la ofensa. Recuerdo como antaño existían personas en los bailes que separaban a los chicos de las chicas si bailaban demasiado "agarraos" o juntos. Se prohibían ciertos ritmos por considerarlos pecaminosos, pues incitaban a bailes poco decorosos, según los censuradores de entonces.

¿Os habeis fijado como se mueven los cofrades-portadores? ¿No os parecen simpáticos y graciosos? ¿Y cómo mueve el brazo el primero?

Vamos a imaginar por un momento que somo Dios (que forma parte de nosotros). Imaginémonos en nuetro trono celestial, con nuestro triangulito encima de la cabeza mirando a los pobres hombres celebrando la pasión de Jesús sacando figuritas a la calle, acompañándolo de personas descalzas, otras arrastrando cruces, otras dándose latigazos... Seguro que estaríamos pensando: vaya catarrazo se va a coger ese. Vaya heridas que se está provocando el otro. ¿En qué me habré equivocado? ¿Qué les ha llevado a pensar que lo que hacen me da gusto? Al menos esos que se mueven de forma graciosa al ritmo de "ai se eu te pego" me están haciendo pasar un buen rato.

Pues eso. Que hay más alegría en el cielo por un baile del si te pego que por mil descalzos que se dan de latigazos.

miércoles, 11 de abril de 2012

Via Crucis

Una de las reflexiones del Via Crucis llamó mucho mi atención. Y fue el significado que adquirían las murallas de la ciudad de Jerusalén. Puertas hacia adentro, era lugar sagrado. No se podía profanar. Respetan el símbolo, decía la reflexión, pero a ti (Jesús), te sacan afuera para crucificarte.

Sí, ya sé que siempre digo lo mismo. Mucho dicen de mi que soy un blasfemo por no darle importancia al símbolo. Pero me parece lamentable, religiosamente hablando, como se juega a las Barbies y a los Ken los domingos de resurrección cuando se sacan las figuras de una supuesta virgen y de un supuesto Jesús Resucitado y se empiezan a mover el uno delante del otro. El único sentido que le veo es que le gusta a las masas de turistas y que es bueno para el negocio. Pero ver a un señor Obispo presidiendo esto... me retrae a una Edad Media en la que para acercar a Dios al Pueblo se improvisaban huesos de muerto y se convertían rápidamente en reliquias de Santo que serían visitadas en peregrinación por generaciones venideras, dando de comer al pueblo que acogía la iglesia catedral.

¿Necesita estos símbolos una Iglesia que tiene pastores que piensan que los homosexuales viven por y para el pecado? ¿Una Iglesia que no acepta a las mujeres en el sacramento sacerdotal?

¿Será, como me llegó a decir mi amigo Pablo, que el maligno habla por mi boca?

No estoy fino y quizá me falte una pizca de respeto al expresarme, pero no toda la Iglesia piensa igual, y me consta, que no soy el único en esta forma de pensar.