Mira que se hace larga la espera cuando quieres saber de alguien. Mira que estoy impaciente, oye.
Estoy cansadin. Hoy tocaba fútbol sala. Mira que no es que sea muy bueno, vale, más bien soy malo, pero me lo paso bien y me sirve como excusa para correr arriba y abajo del campo. ¡Cuánto "mira" escribo! ¿No?
Aún me estoy preguntando el por qué de la paranoia del fin de semana pasado. Mira que suelo ser una persona sensata y serena, pero la imaginación me jugó una mala pasada. ¿Estaré tocado mentalmente?
Quitando reflexiones tontas (igual alguno dice que incluso las que yo no considero tontas son tontas) diré que hoy nos contaba Jesús la parábola esa del señor noble que se va de su hacienda a ver si le hacen rey y les da un dinero a cada sirviente. Al llegar, al que le dió mucho, produjo mucho y al que le dió poco, no produjo nada.
Y dijo a los que estaban allí: 'Quítenle las cien monedas y dénselas al que tiene diez veces más'.
'¡Pero, señor, le respondieron, ya tiene mil!'.
Les aseguro que al que tiene, se le dará; pero al que no tiene, se le quitará aún lo que tiene.
Esta parte me encanta. Cuantas veces nos parece injusto que el que más tiene (sobre todo el que tiene lo que nosotros no tenemos) reciba mucho más que nosotros mismos. Y digo yo: ¿tú has hecho algo, piltrafilla? Seguramente la persona con la que nos comparamos, cierto que dicen que las comparaciones son odiosas, tenga dos manos como nosotros. ÚSALAS.
Tengo claro que si quiero ser feliz en esta vida, voy a tener que poner de mi parte. La felicidad no me vendra regalada. Incluso en mi paranoia del finde pasado tenía ya esbozado un plan económico para salir adelante en cuanto cayera en el paro. Es para dar gracias tener una mente que sólo piensa en salir adelante a pesar de las dificultades. Aunque el tembleque no me lo quitó nadie, ¿Eh?
He aprovechado esa imaginación tan mal utilizada estos días de atrás para reflexionar y mejorar. Desde luego, no sé si os pasa a vosotros, pero creo que yo he sido muy soberbio. He llegado a pensar que sólo yo hago las cosas bien, que los demás, sin tener idea, hacen lo que pueden y tengo que ir yo luego a sacarles las castañas del fuego. En fin, menos mal que me caí del burro a tiempo. Me ha venido bien como cura de humildad.
En fin, me entra un sueño que no me tengo.