Algo tan grave como el accidente de hoy...
No hago más que pensar en aquellos que estaban hoy esperando a alguien que jamás llegará.
Pensar que te vas de vacaciones y una de mis islas preferidas y que no llegarás...
Hoy me uno en oración a todos aquellos que empiezan a echar hoy de menos a un ser querido, ya sea por accidente o por enfermedad.
...
Amén.
Una playa como cofete vale para perderse en soledad, bien acompañado y para pensar.
miércoles, 20 de agosto de 2008
lunes, 18 de agosto de 2008
Nadie es grande para su ayudante de cámara
Ya estaré fuera. Segurmante disfrutando de mi casa en Salamanca. Lo bueno que tiene esto de programar las entradas es que se publica incluso cuando uno está afuera.
Lo que viene a continuación no es mío. Es de mi amigo Matías Castaño, uno de sus artículos que siempre me gustó mucho. Y dice una gran verdad.
La autoridad siempre ha necesitado rodearse de solemnidad y grandeza para lograr ser mejor aceptada y acatada por sus súbditos. Les gustaba aparecer ante el pueblo como personas ejemplares. y cuidaban mucho su apariencia moral.
Bien, en su vida íntima, bien conocida por sus ayudantes de cámara, aparecían sus bajezas humanas, sus caprichos y torpezas, sus cobardías y debilidades.
Por todo esto se decía que la mujer del César no sólo tenía que ser casta, tenía que parecer casta también. Esto me suena a una frse que decía mi jefe: "no sólo hay que ser bueno, si no parecerlo".
De aquí vino la frase "nadie es grande para su ayudante de cámara".
Y esta frase, acuñada en torno a los notables de la sociedad, pasó a aplicarse metafóricamente a todos los mortales que no tenemos ayudante de cámara, pero sí tenemos familiares y pesonas íntimas por la amistad o el entorno social en que nos movemos. Cuántas veces, cuando otras personas ensalzan hasta con cierto entusiasmo las cualidades encantadoras de un familiar tuyo (esposo/a, hijos/as,...) te has quedado con ganas de responder "será encantador para los extraños, pero en casa es insoportable".
Así ha quedado asentada como universal "Nadie es grande para su ayudante de cámara". Le encuentro un parecido enorme con "NAdie es profeta en su tierra".
Pero sí ha habido uno que era más grande aún si caba para sus ayudantes de cámara (discípulos): JESUCRISTO.
Y desde entonces hay que afirmar rotundamente que el "auténtico" cristiano, imitador de Cristo, es más grande para sus ayudantes de cámara que para el resto de los critianos.
La moraleja de todo esto, es que los que nos gusta ser cristianos, tenemos que ser grandes (a imitar) hasta en nuestra propia casa, más que para los extraños.
Lo que viene a continuación no es mío. Es de mi amigo Matías Castaño, uno de sus artículos que siempre me gustó mucho. Y dice una gran verdad.
La autoridad siempre ha necesitado rodearse de solemnidad y grandeza para lograr ser mejor aceptada y acatada por sus súbditos. Les gustaba aparecer ante el pueblo como personas ejemplares. y cuidaban mucho su apariencia moral.
Bien, en su vida íntima, bien conocida por sus ayudantes de cámara, aparecían sus bajezas humanas, sus caprichos y torpezas, sus cobardías y debilidades.
Por todo esto se decía que la mujer del César no sólo tenía que ser casta, tenía que parecer casta también. Esto me suena a una frse que decía mi jefe: "no sólo hay que ser bueno, si no parecerlo".
De aquí vino la frase "nadie es grande para su ayudante de cámara".
Y esta frase, acuñada en torno a los notables de la sociedad, pasó a aplicarse metafóricamente a todos los mortales que no tenemos ayudante de cámara, pero sí tenemos familiares y pesonas íntimas por la amistad o el entorno social en que nos movemos. Cuántas veces, cuando otras personas ensalzan hasta con cierto entusiasmo las cualidades encantadoras de un familiar tuyo (esposo/a, hijos/as,...) te has quedado con ganas de responder "será encantador para los extraños, pero en casa es insoportable".
Así ha quedado asentada como universal "Nadie es grande para su ayudante de cámara". Le encuentro un parecido enorme con "NAdie es profeta en su tierra".
Pero sí ha habido uno que era más grande aún si caba para sus ayudantes de cámara (discípulos): JESUCRISTO.
Y desde entonces hay que afirmar rotundamente que el "auténtico" cristiano, imitador de Cristo, es más grande para sus ayudantes de cámara que para el resto de los critianos.
La moraleja de todo esto, es que los que nos gusta ser cristianos, tenemos que ser grandes (a imitar) hasta en nuestra propia casa, más que para los extraños.
martes, 12 de agosto de 2008
Me voy a Salamanca
El destino... vuelvo a hablar del tema. Pero no desde un punto de vista de Dios, que he dejado claro que si Él me ha hecho libre, no tendrá forjado un destino para mi y de nada valdrían mis pataleos.
El destino por definición no puede existir. ¿Acaso alguien sabe como va a morir? ¿Estamos destinados a morir en tal fecha y de tal forma? ¿Creeis eso? yo creo que si no miro a los dos lados antes de cruzar la calle me puede pillar un coche y a tomar por culo el destino que me estaba reservado. ¿Eso es existir el destino?
Cierto es que la humanidad que anda perdida necesita creer en cosas así, pero qué voy a decir yo. Allá cada uno. Sentaos o tumbaos a dormir. total, el destino que creeis que existe os está esperando.
El único destino que existe es el que se forja cada uno. A Dios rogando y con el mazo dando, cuando uno se propone una cosa todo el universo se conjura con él para que lo consiga, etc. La sabiduría popular es más sabia de lo que pensamos muchas veces. Y dice que cada uno debe labrarse su futuro.
sin ánimo de ofender a nadie, siempre vi ridículo dejar de creer en Dios para creer que hay algo ahí, un ente, una fuerza poderosa, un no sé qué que no entendemos. Por favor. Creer en Dios es algo papable. Dios es amor, y el amor está ahí presente. Todos hemos experimentado el amor (y el odio). ¿Acaso alguien me puede negar que el amor existe? Si existe el amor, ese es el Dios en el que creo. y lo demás son pamplinas de curas. LECHE.
Y no sé por qué ando tan encendido esta mañana. Estoy de vacaciones oficialmente. Tengo el teléfono en Reunión. Cojo al que me da la gana. Pero no dejo que suene como todos los días perturbando mi paz.
Mis suegros están haciendo la maleta. yo tengo que empezar a hacerla, porque esta tarde salgo para Salamanca. Debería estar contento. Mañana me raparé la cabeza.
noto cierta sensación de mala Ostia. Ana dejó a unos compañeros suyos nuestra colección de Friends y me molesta que todavía no nos lo hayan devuelto. Y ella encima no les insiste. Voy a tener que ir yo y dejar los puntos sobre las íes. Eso me molesta.
En fin, voy a tener que dedicarme un ratito a la oración y aplacar ese mal que quiere salir de mi.
MAAAAAAAAAAAAAAAAAR, andabas desaparecida.
Juani. Qué blog tienes que no se me termina de abrir.
El destino por definición no puede existir. ¿Acaso alguien sabe como va a morir? ¿Estamos destinados a morir en tal fecha y de tal forma? ¿Creeis eso? yo creo que si no miro a los dos lados antes de cruzar la calle me puede pillar un coche y a tomar por culo el destino que me estaba reservado. ¿Eso es existir el destino?
Cierto es que la humanidad que anda perdida necesita creer en cosas así, pero qué voy a decir yo. Allá cada uno. Sentaos o tumbaos a dormir. total, el destino que creeis que existe os está esperando.
El único destino que existe es el que se forja cada uno. A Dios rogando y con el mazo dando, cuando uno se propone una cosa todo el universo se conjura con él para que lo consiga, etc. La sabiduría popular es más sabia de lo que pensamos muchas veces. Y dice que cada uno debe labrarse su futuro.
sin ánimo de ofender a nadie, siempre vi ridículo dejar de creer en Dios para creer que hay algo ahí, un ente, una fuerza poderosa, un no sé qué que no entendemos. Por favor. Creer en Dios es algo papable. Dios es amor, y el amor está ahí presente. Todos hemos experimentado el amor (y el odio). ¿Acaso alguien me puede negar que el amor existe? Si existe el amor, ese es el Dios en el que creo. y lo demás son pamplinas de curas. LECHE.
Y no sé por qué ando tan encendido esta mañana. Estoy de vacaciones oficialmente. Tengo el teléfono en Reunión. Cojo al que me da la gana. Pero no dejo que suene como todos los días perturbando mi paz.
Mis suegros están haciendo la maleta. yo tengo que empezar a hacerla, porque esta tarde salgo para Salamanca. Debería estar contento. Mañana me raparé la cabeza.
noto cierta sensación de mala Ostia. Ana dejó a unos compañeros suyos nuestra colección de Friends y me molesta que todavía no nos lo hayan devuelto. Y ella encima no les insiste. Voy a tener que ir yo y dejar los puntos sobre las íes. Eso me molesta.
En fin, voy a tener que dedicarme un ratito a la oración y aplacar ese mal que quiere salir de mi.
MAAAAAAAAAAAAAAAAAR, andabas desaparecida.
Juani. Qué blog tienes que no se me termina de abrir.
Hacerse niño para entrar en el reino, Mt 18, 1-5. 10. 12-14
Hoy le preguntan a Jesús lod discípulos que quién es el más grande en el reino de los cielos. Jesús llamó a un niño y lo puso en el medio diciendo: "Os aseguro que, si no volveis a ser como niños, no entrareis en el reino de los cielos. Por tanto, quien se haga pequeño como este niño, ese será el más grande en el reino de los cielos.
Cuidado con despreciar a uno de estos pequeños. Porque sus ángeles están viendo siempre en el cielo el rostro de mi Padre celestial. Porque si a un hombre que tiene 100 ovejas va una y se le peirde... no deja a las 99 y va en busca de la perdida? Y si la encuentra, se alegra más por la extraviada que por las 99 que no se habían extraviado.
Lo mismo vuestro Padre del cielo, no quiere que ninguno de estos pequeños se pierda.
Me parece una de las lecturas más bonitas y sencillas. Recuerdo una vez, paseando por la plaza de Barcelona de Salamanca, iba una madre con dos niños. Uno era su hijo y el otro un amigo. Debía ser que los había ido a buscar al colegio y los llevaba a casa. A los dos les había comprado una bolsa de gusanitos. El amigo, enseguida dió cuenta con la bolsa suya y le pidió gusanitos al otro niño. En el momento en que el otro niño le pasaba la bolsa de gusanitos, recibe un cachete de su madre mientras le regañaba diciendo: "¿no ves que el ya se ha comido la suya? ¡qué se aguante, no seas tonto!"
Yo me quedé sorprendido. Un niño que actuaba movido por su corazón infantil es reprendido con dureza por una madre que piensa que es tonto por compartir lo suyo. Á los ojos nuestros, el niño, en us justa medida, no debía dar gusanitos a su amigo, puesto que este había recibido la misma cantidad que él. Pero su corazón, más cercano a Dios que el corazón de los adultos, fue reprendido con mano severa y adiestrado en la ley injusta de los hombres.
Siempre me acordaré de este hecho. Y aunque asocio muy bien este hehco a la lectura de hoy, también merece una atención a aquellos padres que tuvieron la oportunidad de conocer a Jesús y, ya de mayores, tomaron la decisión de alejarse de una Iglesia en la que dejaron de creer. Y toman la decisión por sus hijos de que no merece la pena que estos conozcan a Jesús.
Esta lectura va enfocada directamente a ellos. Deberían dejar que los niños se acerquen a ÉL.
Alguno seguro que está pensando ya en los curas pederastas. Pues qué queréis que os diga, que hombres de mal corazón ya tienen su juicio echado.
Cuidado con despreciar a uno de estos pequeños. Porque sus ángeles están viendo siempre en el cielo el rostro de mi Padre celestial. Porque si a un hombre que tiene 100 ovejas va una y se le peirde... no deja a las 99 y va en busca de la perdida? Y si la encuentra, se alegra más por la extraviada que por las 99 que no se habían extraviado.
Lo mismo vuestro Padre del cielo, no quiere que ninguno de estos pequeños se pierda.
Me parece una de las lecturas más bonitas y sencillas. Recuerdo una vez, paseando por la plaza de Barcelona de Salamanca, iba una madre con dos niños. Uno era su hijo y el otro un amigo. Debía ser que los había ido a buscar al colegio y los llevaba a casa. A los dos les había comprado una bolsa de gusanitos. El amigo, enseguida dió cuenta con la bolsa suya y le pidió gusanitos al otro niño. En el momento en que el otro niño le pasaba la bolsa de gusanitos, recibe un cachete de su madre mientras le regañaba diciendo: "¿no ves que el ya se ha comido la suya? ¡qué se aguante, no seas tonto!"
Yo me quedé sorprendido. Un niño que actuaba movido por su corazón infantil es reprendido con dureza por una madre que piensa que es tonto por compartir lo suyo. Á los ojos nuestros, el niño, en us justa medida, no debía dar gusanitos a su amigo, puesto que este había recibido la misma cantidad que él. Pero su corazón, más cercano a Dios que el corazón de los adultos, fue reprendido con mano severa y adiestrado en la ley injusta de los hombres.
Siempre me acordaré de este hecho. Y aunque asocio muy bien este hehco a la lectura de hoy, también merece una atención a aquellos padres que tuvieron la oportunidad de conocer a Jesús y, ya de mayores, tomaron la decisión de alejarse de una Iglesia en la que dejaron de creer. Y toman la decisión por sus hijos de que no merece la pena que estos conozcan a Jesús.
Esta lectura va enfocada directamente a ellos. Deberían dejar que los niños se acerquen a ÉL.
Alguno seguro que está pensando ya en los curas pederastas. Pues qué queréis que os diga, que hombres de mal corazón ya tienen su juicio echado.
lunes, 11 de agosto de 2008
Para no dar mal ejemplo, paga el impuesto. Mt 17, 22-27
La lectura de hoy se asemeja al pasaje de dar la César lo que es del César. Según recorrían tierras galileas, Jesús les dice que le van a entregar al hombre y que le matarán, aunque resucitará al tercer día. Esto puso triste a los discípulos. Al entrar en Cafarnaún, los que cobraban el impuesto (2 dracmas) le pregunataron a Pedro si Jesús iba a pagar. Les contestó que sí. Más tarde Jesús le preguntó a Pedro que cuando los reyes del mundo cobraban impuestos a quién se los cobraban, si a los hijos o a los extraños. Pedro le contestó que a los extraños. Jesús le dijo: "entonces los hijos están exentos". Aún así, y para no escandalizar, le mandó echar el anzuelo en el lago, coger el primer pez que pique y abrirle la boca y, que la moneda de plata que encontrara, la utilizara para pagar el impuesto.
La verdad es que poco tengo que decir. La idea es que hay que atenerse a las normas que la sociedad nos ha impuesto, sin dejar de ser cristianos por eso. La ley es la ley, y ser cristianos no nos exime d enuestra responsabilidad para con la sociedad.
Mery me hacía una pregunta muy curiosa. ¿Qué pienso del destino? Los cristianos protestantes creen en al predestinación, creen que existe un destino apra todos ellos. Yo, como católico, no creo. Respetando las creencias de mis hermanos protestantes, no podría creer en el destino. Siempre he creido en que Dios me hizo libre. De tener ataduras, serían las que yo mismo me he impuesto. Mi destino me lo voy forjando yo con mis actos y las decisiones que voy tomando en la vida. También creo en la intercesión divina. Y no es que Dios me imponga un destino, si no que yo, poniéndome en manos de Dios y ver, mediante la oración, cuál puede ser su voluntad para conmigo, elija un rumbo a tomar que me lleve a buen puerto. De lo que sí estoy seguro es que Dios me quiere bien.
Hay situaciones en la vida que pueden ser "provocadas". Desde luego pienso que hay personas que se cruzan en tu vida y no suele ser por casualidad. Yo creo que Dios las ha hecho cruzar, y de mi depende tener los ojos bien abiertos para no perder el tren. Si esas personas están ahí, seguramente sea por algo. Muchas de las decisiones y acitudes tomadas en mi vida debo agradecérselas a Dios, que por medio de las personas que han estado en mi vida, me han ayudado a vislumbrar el camino que he de seguir. Y le doy gracias por todo ello. No olvidemos que Dios sólo puede actuar a través de las personas, somo sus ojos, sus manos y sus pies. Está también en mi.
Yo no sé Mery si te he contestado.
Leyendo a mi amigo Matías Castaño transcribo literalmente porque me ha gustado mucho y transmite muy bien mi sentimiento respecto al cristianismo (o lo que creo que debería ser):
"El cristianismo es una religión de felices, de hombres que guiados por el Evangelio han encontrado el camino de la alegría profunda. Es la religión de la felicidad fecunda, no egoísta, porque la pone precisamente en hacer felices a los demás"
La verdad es que poco tengo que decir. La idea es que hay que atenerse a las normas que la sociedad nos ha impuesto, sin dejar de ser cristianos por eso. La ley es la ley, y ser cristianos no nos exime d enuestra responsabilidad para con la sociedad.
Mery me hacía una pregunta muy curiosa. ¿Qué pienso del destino? Los cristianos protestantes creen en al predestinación, creen que existe un destino apra todos ellos. Yo, como católico, no creo. Respetando las creencias de mis hermanos protestantes, no podría creer en el destino. Siempre he creido en que Dios me hizo libre. De tener ataduras, serían las que yo mismo me he impuesto. Mi destino me lo voy forjando yo con mis actos y las decisiones que voy tomando en la vida. También creo en la intercesión divina. Y no es que Dios me imponga un destino, si no que yo, poniéndome en manos de Dios y ver, mediante la oración, cuál puede ser su voluntad para conmigo, elija un rumbo a tomar que me lleve a buen puerto. De lo que sí estoy seguro es que Dios me quiere bien.
Hay situaciones en la vida que pueden ser "provocadas". Desde luego pienso que hay personas que se cruzan en tu vida y no suele ser por casualidad. Yo creo que Dios las ha hecho cruzar, y de mi depende tener los ojos bien abiertos para no perder el tren. Si esas personas están ahí, seguramente sea por algo. Muchas de las decisiones y acitudes tomadas en mi vida debo agradecérselas a Dios, que por medio de las personas que han estado en mi vida, me han ayudado a vislumbrar el camino que he de seguir. Y le doy gracias por todo ello. No olvidemos que Dios sólo puede actuar a través de las personas, somo sus ojos, sus manos y sus pies. Está también en mi.
Yo no sé Mery si te he contestado.
Leyendo a mi amigo Matías Castaño transcribo literalmente porque me ha gustado mucho y transmite muy bien mi sentimiento respecto al cristianismo (o lo que creo que debería ser):
"El cristianismo es una religión de felices, de hombres que guiados por el Evangelio han encontrado el camino de la alegría profunda. Es la religión de la felicidad fecunda, no egoísta, porque la pone precisamente en hacer felices a los demás"
domingo, 10 de agosto de 2008
Domingo, ya queda menos
hoy les he hecho madrugar. A las 8:00 les levanté de la cama. Si querían ir a ver el Monasterio de Poblet... Llegamos a las 10:00, a tiempo de entrar en misa. Los domingos, la primera visita suele ser en castellano y a las 10:00 de la mañana, pero hoy, al ser domingo, empezaba a las 10:30 debido a la misa dominical (el último lugar que se visita es la iglesia).
Cogimos las entradas, mis suegros se amarraron al descuento de mayores y yo al de estudiante (es bueno conservar el carnet de la Universidad de Burgos para estos casos, je, je)
Nos metimos en misa, como Dios manda. Lo único que, a mitad de la homilía, nos tuvimos que salir, pues empezaba la visita guiada. y es que está muy mal. Si yo dirigiera el convento, les haría primero tragarse la misa enterita antes de ver el convento. Parece mentira que sea un lugar religioso (es ironía, ja, ja, ja, de se así, seguro que no habría visitas a estos santos lugares)
Tras ver el Monasterio (ya publicaré alguna foto que saqué), nos fuimos dirección Prades atravesando la sierra hasta Siurana. Tras dar un paseo por el pueblecito bien conservado desde los romanos, nos bajamos hasta Tarragona, que nos esperaba nuestra mariscada en el Can Capi.
¡Qué buena que estaba! Era de las de mucho comer y poco chupar. No tenía buey ni nécoras, y el bogavante no lo pedimos, no obstante tenía navajas, almejas, mejillones, sepia, cigalas, gamgas, gambones, cigalones (por lo grandes que eran) caracoles,.... igual me dejo algo.
Luego nos fuimos a tomar un café al Farggi (creo que este sitio le gusta mucho a Namy) donde estuvimos tomando un café con tertulia y todo, de niños y sobrinos y cosas varias.
Y ahora estamos en casa descansando un ratito, antes de salir a dar la última vuelta. Ellos, mientras mañana yo madrugo y me voy a trabajar, se irán a la playa. Y el martes volverán para Salamanca. Yo, con suerte, también cogeré vacaciones el martes, por lo que me iré para Salamanca también, que me tengo que cortar el pelo. Dejaré el blog abandonado hasta el miércoles de la semana siguiente. (20/08).
Cogimos las entradas, mis suegros se amarraron al descuento de mayores y yo al de estudiante (es bueno conservar el carnet de la Universidad de Burgos para estos casos, je, je)
Nos metimos en misa, como Dios manda. Lo único que, a mitad de la homilía, nos tuvimos que salir, pues empezaba la visita guiada. y es que está muy mal. Si yo dirigiera el convento, les haría primero tragarse la misa enterita antes de ver el convento. Parece mentira que sea un lugar religioso (es ironía, ja, ja, ja, de se así, seguro que no habría visitas a estos santos lugares)
Tras ver el Monasterio (ya publicaré alguna foto que saqué), nos fuimos dirección Prades atravesando la sierra hasta Siurana. Tras dar un paseo por el pueblecito bien conservado desde los romanos, nos bajamos hasta Tarragona, que nos esperaba nuestra mariscada en el Can Capi.
¡Qué buena que estaba! Era de las de mucho comer y poco chupar. No tenía buey ni nécoras, y el bogavante no lo pedimos, no obstante tenía navajas, almejas, mejillones, sepia, cigalas, gamgas, gambones, cigalones (por lo grandes que eran) caracoles,.... igual me dejo algo.
Luego nos fuimos a tomar un café al Farggi (creo que este sitio le gusta mucho a Namy) donde estuvimos tomando un café con tertulia y todo, de niños y sobrinos y cosas varias.
Y ahora estamos en casa descansando un ratito, antes de salir a dar la última vuelta. Ellos, mientras mañana yo madrugo y me voy a trabajar, se irán a la playa. Y el martes volverán para Salamanca. Yo, con suerte, también cogeré vacaciones el martes, por lo que me iré para Salamanca también, que me tengo que cortar el pelo. Dejaré el blog abandonado hasta el miércoles de la semana siguiente. (20/08).
sábado, 9 de agosto de 2008
El sábado ya se fue
Hoy ha sido un sábado relajado. A las 9:30 estábamos levantados. Dormí bien, partiendo de la idea de que a las 0:00 estaba ya roncando y 9:30 horas no están nada mal. Después de desayunar en familia, la madre de Ana se puso a cocinar la comida (pastel de carne), mientras los otros tres nos dedicamos a la lectura. Me leí Peregrinatio, de Matilde Asensi, una especia de segunda parte cortita de Iacobus. Pensé que era otra cosa. Son 100 pa´ginas que me leí en un suspiro.
Después nos fuimos a dar un paseo por la zona del puerto. Al llegar a casa me puse a partir unas rodajitas de primero (salchichon, chorizo, lomo y queso). Me salió una tabla de ibéricos que no se la salta un gitano. Decían que si sobraban se guardarían apra la cena u otro día. ja, ja, ja. No sobró nada. Y acompañados de una cervecita, uhmmm. El apstel de carne que gratinamos al horno también estuvo a la altura de las circunstancias.
Tras una siesta, nos fuimos a la playa de L'arrabasada. Paseo agradable por la orilla, agua estupenda y un magnum en el chiringuito.
Ahora estoy totalmente relajado tras una ducha. y me tomaré un yogur. No sé por qué, pero el momento yogur me sirve para acordarme de ti, Moa. Ja, ja,ja.
Después nos fuimos a dar un paseo por la zona del puerto. Al llegar a casa me puse a partir unas rodajitas de primero (salchichon, chorizo, lomo y queso). Me salió una tabla de ibéricos que no se la salta un gitano. Decían que si sobraban se guardarían apra la cena u otro día. ja, ja, ja. No sobró nada. Y acompañados de una cervecita, uhmmm. El apstel de carne que gratinamos al horno también estuvo a la altura de las circunstancias.
Tras una siesta, nos fuimos a la playa de L'arrabasada. Paseo agradable por la orilla, agua estupenda y un magnum en el chiringuito.
Ahora estoy totalmente relajado tras una ducha. y me tomaré un yogur. No sé por qué, pero el momento yogur me sirve para acordarme de ti, Moa. Ja, ja,ja.
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