martes, 12 de febrero de 2008

Foto repetida


Sí, amigos, sí. Se llama foto repetida porque tuve que insistir. Y no porque espante a las chicas, si no porque una vez que hice acopio de valor para pedir permiso a estas chicas para que se retratasen conmigo, viendo y reviendo en la cámara las fotos que me había sacado borré sin querer la memoria. "¡Oh no!" No me preocupé del resto de fotografías. Únicamente pensé, "a tomar por culo la foto con las rubias". Tuve que movilizarme rápidamente para buscarlas y repetir la foto. Estaba recién llegado a Cataluña y tenía que tranquilizar a todos a los que abandoné y decirles que estaba bien acompañado por estos lugares. Yo creo que pasé más vergüenza la segunda vez. En fin, ahí va la foto.

Retratos con Ciriaca


















Estas son algunas de las personas que se han retratado con Ciriaca.

lunes, 11 de febrero de 2008

Comer solo.

Comer solo. Un momento para la soledad como sentimiento de abandonado o esa soledad que provoca un fluir de pensamientos. Siempre odié comer solo. Si como acompañado, normalmente hasta que no acabo el último bocado no abro la boca, ¿para qué quiero comer con alguien entonces? Para tener una persona hablando mientras yo como y no le dejo comer al otro porque me está hablando, ¿no sería mejor traerse una radio? Es posible que piensen esto las personas que comen conmigo, como mi querida amiga burgalesa con la que comí el viernes pasado. Pero a ella y a todos los futuros posibles compañeros de mesa les diré que me arropa mucho su compañía. Hoy he comido sólo como la mayoría de los días. Pero hoy estaba yo y mi pensamiento trabajando. hoy me he dedicado a una de mis aficciones favoritas: observar a la gente. Entró una mujer que suele ir a comer al sitio al que voy habitualmente cuando estoy en la oficina. Nos conocemos de vista, pues somo habituales comedores solitarios. Ella entró cuando estaba a medias del primer plato, una estupenda ensalada verde, lechuga, remolacha, cebolla, tomate, aceitunas negras... Me miró y me reconoció. Le hubiera invitado a sentarse conmigo en ese momento a comer conmigo para que no tuviera que esperar a que hubiera un sitio libre, así nos dábamos mutua conversación. Evidentemente tendría que esforzarme en hablar más que en comer como hago con quien tengo confianza. Pero mi mesa no era apta para dos personas por una columna que eliminaba la mitad del espacio para una silla enfrente de mi. Tengo curiosidad por saber si hubiese aceptado de haberle echo señas. Es una mujer bastante mayor que yo, no creo que se imaginara que quisiera ligar con ella.

Entra la gente, mesa para cuatro, mesa para uno por favor. Dos amigas que han quedado hoy para comer porque es el único momento del día y, posiblemente de toda la semana, en el que se pueden ver. Les hago una radiografía completa. Son chicas normales, pero de buen ver. La rubia igual es más llamativa que la morena, que se sienta enfrente de mi. La rubia tiene una espalda bonita, con forma de un trapecio con la base menor hacia abajo, dando forma a su cintura. A mi derecha dos hombres trajeados hablando de la conciliación familia-trabajo. La camarera me retira el segundo plato y me pregunta qué quiero de postre mientras me recita la oferta postrera. Como aún estoy masticando el último bocado le hago una señal cuando nombra lo que me apetece. Para y vuelve a repetir la lista mientras le niego con la cabeza hasta que llega a la tercera opción. Los hombres de traje se extrañan de que le hable por señas. Ella se ríe porque sabe que me ha preguntado demasiado pronto. Al fin acierta lo que quiero. Se va. Y yo acabo de masticar. ¿Cuantas veces me habrá echo lo mismo?

La mujer ha conseguido sentarse delante de mi y dándome la espalda. Mientras otros leen un periódico de reparto gratuito ella es como yo en ocasiones. Mirada al vacío mientras te llevas un bocado a la boca. Parece que nuestra vida es una rutina que se repite todos los días sin ningún aliciente. Hoy yo no quería tener esa cara. Quería que mis ojos transmitieran esa vida que me llena. El tembleque ya se me ha pasado, o en su mayor parte. Cuantas oportunidades despreciamos todos los días de conocer nuevas personas cuando vamos a comer solos. Quizá es mejor aquello que dicen de malo conocido...

Tomarse tres cafés

Hoy me siento como si me hubiese tomado tres cafés seguidos. Y es que en realidad me he tomado 3 cafés seguidos entre las 9:00 y las 10:00. Normalmente el café no me quita el sueño. Cuando me tomo dos el efecto que me causa es similiar al que se toma dos o tres cervezas y le coge el punto gracioso. A mi me bastan dos cafés para que todo me haga gracia y echarme unas risas por cualquier tontería. Pero tres cafés en la misma hora... Realmente estoy nervioso. Miro mis manos y tienden a huir de la tranqulidad. Quieren temblar nerviosas. Esta mañana había quedado con mi jefe y con la administración para ver una obra que sale a concurso. Dado como está el tráfico por las mañanas en Barcelona no es de extrañar que yo fuera el único en llegar 15 min antes de la hora de al cita. Y es normal que el que viene de más lejos sea el más puntual, pues le es más fácil valorar los tiempos. Para hacer la espera más llevadera y conseguir llegar a un WC donde aplacar mi nerviosismo mañanero, me metí en una cafetería. Un cortado y un servicio fuera de uso me hicieron cambiar de cafetería con un servicio en condiciones de aplacar el baile de San Vito que llevaba. Al poco de tomarme un segundo cortado, ya estábamos los tres reunidos. ¿Por qué no vamos a tomar un café primero? Vale, nadie me mandó tomarme un tercer café, un agua podría valer, pero oye,... Ya está tratado el asunto. No he vuelto a saber nada más de Carla de forma directa. Un chica con un blog bastante más interesante que el mío y con una vida aparentemente llena de más emociones. He leido lo que ha escrito el fin de semana. No sé por qué espere saber de ella por unos cuantos comentarios intercambiados el viernes. No nos conocemos.Tiene una agenda bastante completa. Me recuerda a mis tiempos de estudiante. Los fines de semana los dedicaba desde preparar la misa de niños los sábados por la mañana, reunión con mi grupo de catequesis de adultos que duró hasta hace 5 años. La vida no nos permite volver a intercambiar experiencias con los mismos de siempre. Nos obliga a concoer nuevas personas en otros lugares y seguir creciendo. Daba catequesis a grupos de confirmación. Era una vida que en un primer vistazo te quitaba la vida. No podías quedar tanto como quisieras con los amigos el fin de semana, ni salir de viaje. Pero era una vida que me llenaba. Ahora, dado que mi trabajo me absorbe tanto tiempo, tuve que dejar mis obligaciones de fin de semana. No podía comprometerme. Y aunque necesito el fin de semana para descansar y compartir tiempo con mi novia, a veces me dan ganas de meterme en algún fregao. Como un día en broma le di a entender a mi amigo el cura (en broma, claro, pero siendo tan listo como es cayó cual pardillo) era el prototipo de chico de parroquia que al entrar en la vida laboral se despegaba para siempre de su antiguo mundo para caer en otro totalmente terrenal donde el pecado y la lujuria campan a sus anchas. Si hasta le hice creer que cambiaba de chica cada fin de semana regalando una presiosa cornamenta a mi querida novia, y es que claro, estar en otra ciudad, con un piso para uno sólo daba muchas libertades. Y no me sorprende que creyera tal falacia, acostumbrado a ver como viven la vida las personas de mi alrededor. El libertinaje está a la orden del día. Pero eso es otro tema. No quiro desviarme. Lo único que me hace sentir vivo es ver a Dios en todas las cosas. En las personas que me acompañan en esta aventura que es la vida. Y tengo la suerte de ver el mar todas las mañanas, un potenciador de entablar una pequeña oración con Dios y ponerme en sus manos. Mi amiga escocesa de barcelona me llamó esta mañana disculpándose por no haberme avisado de que no venía el domingo a visitarnos. Resulta que se fue al campo a pasar el finde el sábado por la mañana, y al pretender avisarme por la tarde de que el domingo no vendría, no tenía cobertura. No sabe que está más que disculpada por el hecho de llamarme hoy lunes por la mañana. No estoy enfadado. No podría. Había convicción en su aflicción. En fin, sigo con mi tembleque. Tomarse tres cafés es lo que hace.

Me ha escrito Alba. A las 5 de la mañana de hoy. Esta chica no duerme, quizá por eso tiene los ojos rasgados, como entrecerrados de sueño. No te enfades Alba, es sólo una broma tonta de ocidental.

viernes, 8 de febrero de 2008

Casualidades y otros aspectos


Ayer me pasó una cosa curiosa. Buscando un blog interesante de leer descubrí que pinchando sobre el lugar al que pertenece el autor del blog, automáticamente se abre una página conotros autores de blog que pertenecen a esa ciudad. Limité mi busqueda a aquellos que residían en Tarragona. Encontré a una china de 23 años con nombre español Alba, que describía los carnavales y otras actividades vistas en Tarragona. Pues lo curioso de todo es que al llegar por la tarde-noche a mi casa me la encuentro por la calle con otros compatriotas suyos. Me dió vergüenza saludarla porque no la conocía, pero qué casualidad, ¿no?


Ayer, de regreso a casa también, estuve hablando con mi amiga Inma de Salamanca, una amiga a la que siento cercana pero con la que no he podido compartir más cosas por que la vida nos aleja físicamente. Sin ir más lejos, ahora está en Aranda de Duero. Curioso también porque en Aranda dejé una obra a medias antes de venirme para Tarragona. Os incluyo una foto donde aparece Vero, amiga que conocí en Burgos, Inma, que conocí en Salamanca caundo estaba en Burgos y Jim Carrey. Bueno, miento, se llama Luis, pero le encuentro un parecido muy notable con el actor.

jueves, 7 de febrero de 2008

Curiosidad

Hoy estuve hojeando varios blogs. En particular me he parado en dos pertenecientes a dos chicas de 20 y 22 años. Por supuesto que uno se considera joven. Y es esa consideración la que me hace pensar que a los 20 años uno es un crío. Me explico. Como uno se ha tenido siempre muy maduro para su edad y encima me tengo por muy joven, al ver que les saco 11 años, me pienso que por el echo de ser chicas no van a tener pensamientos "inteligentes". Y me han sorprendido gratamente. Opinan sobre política, sociedad... No tienen mentes huecas. Quien pillara su edad, je, je. No todo está perdido, la juventud aún puede tirar p'alante.

lunes, 4 de febrero de 2008



Esta es Ciriaca, la repsonsable del nombre del Blog. Muchos años anduvo rondando por mi cabeza. En fotos sale muy desmejorada, fea incluso. Primero fue sacar el permiso necesario para manejarla. Luego fue el lanzarse a un pozo sin fondo para comprarlar. Y es que no es un capricho barato precisamente. Y aunque nunca vi el momento oportuno, me lancé. Una vez que te has lanzado al vacío ya no puedes agarrarte a nada, caes.

No me arrepiento, seguimos pasando buenos momentos.